Mónica Martínez se agencia nueva victoria sobre campaña de oponente

Angela Ramos sufre revés público al ser rechazado su alegato contra firmas de Martínez

La Junta de Elecciones de Suffolk desestimó el alegato de Angela Ramos que pretendía evitar que Mónica Martínez llegara a la boleta de las primarias demócratas del próximo 12 de septiembre.

Ante la gran aceptación popular y prestigio que goza Mónica Martínez dentro del electorado del Noveno Distrito Legislativo del Condado de Suffolk, el equipo de Angela Ramos pretendió valerse de alegatos legales y trampas para intentar dejarla fuera de la boleta de la primaria.

El equipo de Angela Ramos no sabe contar

Los funcionarios de la Junta Electoral del condado de Suffolk tomaron su decisión el viernes, sobre la base de la portada de la demanda de las objeciones caprichosas de Ramos que afirmaba que Martínez, tenía 523 firmas defectuosas del total 1.046 firmas presentadas por la actual Legisladora sin presentar ninguna evidencia ni indicios de fraude. Incluso en el escenario más optimista para Ramos que las 523 firmas denunciadas no cumpliesen los requisitos legales, Martínez hubiese tenido 523 firmas válidas, o sea 23 más de las 500 requeridas para calificar para la votación en el Noveno Distrito. Básicamente el alegato de Angela Ramos se convirtió en un endorso a la solidez de la candidatura de Mónica Martínez.

Angela Ramos, dijo a Newsday que su equipo de campaña no tratará de anular la decisión en la corte. “Fue nuestro error”, dijo, reconociendo que su equipo cometió un error de “rookie” en la presentación de la demanda. “Lo que hizo la junta de elecciones fue justo” confirmando que la candidatura de Martínez siempre estuvo dentro de la legalidad.

Luis Montes, presidente del Partido Demócrata de Islip y gerente de la campaña de Martínez, dijo que Ramos no demostró apoyo, solo un gasto derrochador de dinero.

“Es una prueba clara de mala administración fiscal. Gastar $ 50,000 en trabajadores de campaña traídos desde la ciudad de Nueva York – en lugar de contratar trabajadores de Brentwood y Central Islip- para recolectar 3.000 firmas, cuando la ley sólo exige 500, eso solo se llama ineficiencia e irresponsabilidad en la administración de fondos”, dijo Montes.