Las dos deportaciones “más rápidas” de ICE

Lizandro y Diego ingresaron al país en 2009.

Lizandro y Diego fueron detenidos en la última redada contra pandilleros, pero ellos no lo son.

Un par de hermanos salvadoreños que hablan inglés y estudian fueron deportados en uno de los procesos más rápidos que recuerda su abogado, Nick Katz, de CASA en Maryland.

Ambos fueron detenidos durante la redada que ICE organizó para detectar a jóvenes entre 16 y 18 años de edad que supuestamente tuvieran nexos con pandillas, pero no es su caso, su único “delito” es haber ingresado como indocumentados a los Estados Unidos.

Lizandro Claros Saravia, de 19 años, había ganado una beca para jugar futbol universitario en Carolina del Norte, no tenía récord criminal y habla bien inglés.

Su hermano, Diego, de 22 años, tomó clases extras para graduarse a tiempo de la Escuela Secundaria Quince Orchard, pero también ingresó sin documentos legales al país en 2009.

Ellos no eran la prioridad de inmigrantes a deportar en la administración de Barack Obama, indicó el portavoz de ICE, Matthew Bourk, pero en la del presidente Donald Trump sí lo son, porque son indocumentados, a pesar de no ser criminales, le indicó a The Washington Post.

“Los agentes de ICE me dijeron que estaban deportando a los chicos porque Lizandro ingresó a la universidad, y eso demostró que tenían intención de permanecer en los Estados Unidos”, dijo Katz.

Aunque Bourke señaló que la Agencia tenía ya un proceso abierto contra los jóvenes.

“Se emitió una orden final de explusión por un juez de inmigración en 2012. Es por eso que fueron deportados”, dijo Bourke.

Los hermanos tenían una suspensión sobre esa orden en 2013, pero las solicitudes posteriores fueron denegadas, y ahora la familia está deshecha, ya que temen por su futuro en El Salvador, donde la inseguridad y las pocas oportunidades laborales son la constante.

“Ellos han separado a mi familia… estábamos juntos y eramos muy felices”, expresó la madre de los jóvenes, Lucía Saravia.

“Estos chicos no hicieron nada malo… Estos niños sobresalieron”, dijo Heather Bradley, quien enseñó inglés a Diego en Quince Orchard y trabajó con Lizandro en una revista literaria.

fuente:https://eldiariony.com