208 AÑOS DEL PRIMER GRITO DE INDEPENDENCIA DE ECUADOR

1.-ECUADOR CELEBRA EL PRIMER GRITO DE LA INDEPENDENCIA, 10 DE AGOSTO DE 1809.

Quito, 9 de agosto de 2017

Para los ecuatorianos que están radicados fuera de los linderos patrios o aquellos que vivimos en su tierra, el 10 de Agosto es una fecha memorable y cimera en nuestra historia nacional, se trata del “Primer Grito de Independencia” del yugo español, protagonizado  por  nuestros patriotas quiteños, en 1809.

Han transcurrido 208 años, en los que un grupo de intelectuales y políticos de la época quebrantaron conceptos que la colonia española había sembrado en estas tierras e invocaron por nuevos que giraban alrededor de autonomía, libertad y soberanía popular.

Esta gesta motivó y movilizó a otros pueblos hispanos para que continúen en la tarea de liberación, por lo que la Independencia de la Real Audiencia de Quito (como se llamaba Ecuador en ese entonces) fue un proceso regional y no un hecho aislado.

Proceso hispanoamericano que demolió al colonialismo español. Nació en Chuquisaca y La Paz, Bolivia, fue replicado por México, Venezuela, Colombia, Chile, Argentina, Paraguay y el Salvador, entre 1809 y 1814, respectivamente. Proceso influenciado por la independencia norteamericana, (1776),  las ideas de la Revolución Francesa, (1789) y la Independencia de Haití en 1804.

INDEPENDENCIA ECUATORIANA

El historiador ecuatoriano, Jorge Núñez Sánchez, al referirse a la independencia ecuatoriana, dice: “las ideas del duende Eugenio Espejo, fueron el punto de partida de una nueva concepción de lo que hasta ese entonces se entendía por patria. Se empieza a entender por patria a Quito, y ya no a España. Nace una toma de consciencia sobre lo que será después la nación ecuatoriana”.

Para nuestros lectores latinoamericanos residentes en New York, Eugenio Espejo, (1747-1795, fue el precursor de las ideas independistas en la Real Audiencia de Quito (hoy Ecuador). Un mestizo con rasgos indígenas, intelectual y autodidacta que por su preparación fue  el primer médico, abogado, escritor, periodista de la época. Sus escritos se fundamentaron en sátiras contra el poder español y denuncias sobre la corrupción de las autoridades.

Esto motivó a que el poder español lo persiga y finalmente lo tome prisionero. Al poco tiempo falleció dejando un legado importante en las mentes y corazones de la sociedad de la época: la semilla libertaria.

LA VIDA EN LA COLONIA

Conviene recordar cómo era la vida de los quiteños en ese entonces. Al respecto, Jorge Salvador Lara, historiador ecuatoriano, dice: “la conquista y el triunfo de los españoles, como todo choque entre una civilización más avanzada y expansiva con otra de menores logros y capacidad de dominio originó depredaciones, violencias, dolor y muerte”.

Los indígenas fueron  víctimas mayores del sojuzgamiento y el racismo institucionalizado en las encomiendas, mitas, obrajes y batanes, que fueron implementados para construir riqueza para la corona; el abuso sexual de toda índole contra la mujer aborigen; la  implacable y feroz represión contra el reclamo indígena  fueron una demostración de excesos de los conquistadores.

En general, América se constituyó un mosaico de razas: españoles, mestizos, indígenas y negros. Ellos vivían juntos pero poco a poco se evidenciaron que tenían diferentes intereses. El racismo con todas sus secuelas marcó la vida de la época Esta circunstancia,  el despotismo, la ignorancia y el clericalismo  detonaron  sublevaciones   esporádicas que se dieron y que luego, prácticamente, fueron el preludio de lo que sería la independencia americana.

Enrique Ayala, otro historiador ecuatoriano subraya que los protagonistas de la independencia quiteña fueron latifundistas, grupos medios de la sociedad colonial e intelectuales. Los grupos populares apoyaron a los notables en los momentos posteriores de la independencia. Los indígenas se mantuvieron al margen de estos episodios.

A propósito,  durante la época colonial hubo rebeliones indígenas, de esclavos, mestizos y otros sectores populares, por ejemplo: el más sonado fue  el protagonizado por los indígenas de Guamote, provincia de Chimborazo, en 1803, pero nunca se llegó a instalar un gobierno criollo que depusiera al Presidente de la Audiencia y a las autoridades españolas como en 1809.

LA REVOLUCIÓN DE QUITO

Para Juan Paz y Miño, cronista de Quito: “ la Revolución de Quito (1808- 1812) tuvo cuatro momentos decisivos: la formación de la Junta Soberana el 10 de Agosto de 1809, la masacre de patriotas y pobladores quiteños el 2 de Agosto de 1810, la reunión del primer Congreso de Diputados que decretó la independencia frente al Consejo de Regencia el 11 de diciembre de 1811 y la expedición de la Primera Constitución el 15 de febrero de 1812, con la que nació el Estado libre de Quito, con funciones Ejecutiva, Legislativa y Judicial propias”.

Según Paz y Miño, la masacre de los patriotas y pobladores quiteños en 1810 determinó la independencia, toda vez que se estableció un gobierno propio. Además, destaca que entre los patriotas surgieron diferencias: unos querían la independencia radical otros eran sólo autonomistas, mantenían fidelidad al Rey.

Una breve síntesis de las acciones previas al Primer Grito de la Independencia afirma que en diciembre de 1808, un grupo de patriotas se reúne en casa de Juan Pío Montúfar en la que se les incentivó a unirse a la insurrección. Los conquistadores les descubrieron y muchos fueron detenidos.

Luego de ocho meses,  el 10 de agosto de 1809 se le comunicó al presidente de la Real Audiencia de Quito, Conde Ruiz de Castillo, que le cesaban en  sus funciones. Esta resolución se la tomó en un Cabildo Abierto, efectuado en la Sala Capitular del convento de San Agustín. Prácticamente, este hecho histórico se constituyó en el PRIMER GRITO DE LA INDEPENDENCIA. Este episodio fue preparado la víspera en la casa de la quiteña Manuela Cañizares, quien lideró y conminó a los patriotas a llevar a cabo esta gesta.

Enseguida, se conformó la Primera Junta Soberana que duró tres meses y logró algunas reformas económicas como reducir algunos impuestos a la propiedad, la abolición de las deudas y la supresión de los monopolios del tabaco y el aguardiente. Luego vinieron las resistencias de la corona y el desconocimiento a la Junta y la persecución a los patriotas.

El 2  de Agosto de 1810 se consumó la persecución y represión a los patriotas con la matanza de ellos en el Cuartel Real (Centro Cultural Metropolitano) fallecieron en este sitio Manuel Quiroga, Juan de Dios Morales, Pablo Arenas, Feliciano Checa, José Riofrío, Francisco Javier Azcásubi, Antonio de la Peña, José Vinueza, Juan Salinas, Manuel Cajas, Anastasio Oleas, Vicente Melo y 300 de luchadores quiteños anónimos que acompañaron a esta gesta.

En esta fecha tan importante para Ecuador no podemos olvidar los nombres de mujeres valiosas que coadyuvaron para la causa libertaria como las tres Manuelas: Manuela Sáenz, Manuela Cañizares y Manuela Espejo.

Por su parte, Guayaquil, capital económica de mi país, logró su independencia el 9 de Octubre de 1820.

Y el 24 de Mayo de 1822 se sellaron las luchas libertarias en Ecuador contra el coloniaje español, con la intervención decidida de Simón Bolívar y San Martín. De esta manera, América Latina se constituye en la primera región del mundo que aniquila al colonialismo que pervivió en otras regiones del mundo hasta mediados del siglo XX.

Lamentablemente, como nos cuenta el historiador Juan Paz y Miño sobre estos grupos libertarios, con el paso del tiempo, se impusieron nuevas capas dominantes criollas que formaron estados oligárquicos conformados por hacendados, comerciantes y banqueros desplazando a los mentores de la Independencia que  tenían propósitos sociales radicales en beneficio de los más desposeídos como los mestizos, indígenas o afro descendientes.

Lic. Eva Rocío Villacís